viernes, 11 de junio de 2010

No comparto

Ciertas preferencias femeninas me vienen poniendo del ocote, y muy seguido.

Bah, no sé si son las preferencias o la pasión con que las defienden, pero bueno.

La cuestión aquí es que, cada vez que digo que Gonzalo Heredia y Luciano Castro me resultan sumamente desagradables a la vista, y que ambos me dan la sensación de que la última vez que se lavaron la cabeza, Noé estaba juntando animalejos, las mujeres que me rodean me defenestran, y amenazan con arrancarme las uñas.

Ok. Yo sé que, teniendo en cuenta que en su momento estuve muy enamorada del rubio de Locomía, mi criterio es pésimo. Pero, de verdad, no entiendo que demonios les ven…

O están todas drogadas, o la drogada soy yo. En cualquiera de los casos, a estos dos pibes ya les estoy preparando la bañera; no para que se pongan en pelotas, sino para que se saquen esa supuestamente sexy transpiración dorada de una vez!!!!

En cualquier momento vuelvo a mi rubio. Total, ese seguro que es de lo más limpito…

4 comentarios:

Sanguche dijo...

NOOOOOOOOOOOOOO, el rubio de locomia!!!

Rumba samba mambo. Eran unos tusam tragasable barbaros. Nunca crei que una mujer gustara de ponerlelas manos encima...

Lola is searching for fun... dijo...

yo sé q un pasado así no merece redención, pero, por lo menos, me bajarán la condena sí aclaro que fue durante mis más tiernos (y estúpidos) años de preadolescente?

(Damian!?) dijo...

Jajaja me acuerdo cuando veia a los Locomia en el programa viejo de Tinelli!! Lo que me mataba era que nunca entendia las letras... Mariseximisa Locomia y depostre gelatina oooohh oba obaaaaa

que grande estos pibes como la hicieron!

Lola is searching for fun... dijo...

Damián: acabas de regalarme un momento feliz. Recordar cada canción de la q no entendía la letra, y se la cambiaba por cualquier cosa me hizo reir.
Por otra parte, el único recuerdo televisivo q tengo de Locomía es verlos en Ritmo de la noche. Se ve q ya desde aquel entonces, Tinelli se divertía con un desfile de freaks - o pelotudos- permanentes.